Preguntas Frecuentes

  • 1) ¿Qué es la Consultoría de procesos?

    Es la construcción de una relación simétrica, en un entorno de confianza y compromiso mutuo, para lograr un espacio de tiempo dedicado a la reflexión y al aprendizaje recíproco, entre el cliente y el consultor. Es un lugar de encuentro con el cliente, de escucha efectiva, para encauzar su ansiedad, contextualizar las dificultades;  sean estas de carácter técnico, personal, vincular y/o emocional. 

     

  • a- ¿Cuáles son los objetivos de un espacio de consultoría de proceso?

    Este espacio, tiene como objetivo principal, la intervención del consultor para diagnosticar de manera efectiva junto con el cliente los problemas de su gestión empresarial y personal. Es un trabajo asociado, entre el cliente y el consultor, para detectar las fortalezas y debilidades organizacionales y personales, individuales y colectivas; y de esta manera determinar las estrategias de abordaje más acordes para el ciclo de vida que atraviesa la Organización.  

  • 2) ¿Cuándo pedir ayuda? ¿Cuándo se manifiesta la necesidad de contar con ayuda externa?

    En nuestra experiencia profesional, observamos y apreciamos que existen determinadas etapas de la vida de una empresa, donde el cliente (directivo) detecta que algo no funciona bien, o por lo menos no acorde a sus objetivos, demandas y prioridades. En estos momentos, el cliente comienza a inquietarse y movilizarse, para tratar de interpretar que está sucediendo y poder hacer visible lo invisible.

  • a- ¿Cómo se relaciona esa ayuda externa con el consultor?

    Para disminuir el miedo, la propia inseguridad y las ansiedades, que genera cualquier cuadro de amenaza o incertidumbre; el cliente habitualmente “sobrelleva”  sus problemas con sus colegas, asesores directos (contadores, abogados, sistemas, etc.) y/o sus colaboradores de mayor confianza. Del compartir las emociones, de las conversaciones y vínculos, se va proyectando la idea de la figura del consultor externo.

  • b- ¿Al momento de llamar a un consultor externo, el cliente sabe que tipo de ayuda necesita?

    En la mayoría de los casos, el cliente NO sabe qué tipo de ayuda necesita, está confundido, le cuesta identificar y entender que está pasando. Sus requerimientos y relatos son genéricos, imprecisos y ambiguos. En ese momento la persona, se encuentra molesta y potencialmente más a la defensiva, como consecuencia de las dificultades.  Por el contrario, en la minoría de las circunstancias, el cliente manifiesta que SI sabe qué tipo de consejos requiere. En estas situaciones, el cliente plantea, de manera paradójica, que el problema está afuera, no es él, son los demás y el mundo que están contra él. Se han hecho cómplices, para atentar contra su destino; y hay que cambiar y trabajar sobre los demás para que sientan y piensen lo mismo que él. En otras palabras, esto implica convertirlos en hijos que acaten su educación, valores y emociones. Para tranquilidad de todos, estos diagnósticos de los clientes que SI manifiestan saber que ayudan necesitan, son erróneos.

  • 3) ¿Cuáles son los roles del consultor?

    En relación a la consultoría propiamente dicha:

    • Gestionar y liderar las distintas etapas del proceso de consultoría.
    • Proveer una metodología de trabajo profesional.
    • Delimitar las estrategias de abordaje de acuerdo con el perfil del cliente y su ciclo de vida. 
    • En relación a la visión estratégica y desarrollo organizacional
    • Vincular el saber (oficio) y el hacer (empresa).   
    • Potenciar el liderazgo gerencial.
    • Promover cambios consistentes y análogos a las metas empresariales y personales.
    • Colaborar con los directivos y el capital humanos a ser propietarios de sus objetivos.
    • Fortalecer el valor agregado.


    En relación al aprendizaje y comunicación

    • Colaborar a des-aprender (tirar lo aprendido), a no mirar el futuro por el espejo retrovisor.
    • Eliminar las rutinas defensivas (practicas de NO aprendizaje) y minimizar las incoherencias organizacionales.
    • Disminuir los niveles de temas inconversables.
    • Potenciar el dialogo, el vinculo sincero y creíble, entre los integrantes de la Organización. 
    • Ayudar a crear nuevos hábitos.
    • Mejorar y potenciar la escucha. 
    • Generar espacios de comunicación individual y colectiva.


    En relación a lo emocional

    • Encauzar la ansiedad de directivos y gerentes.
    • Contribuir a que directivos gestionen mejor el miedo, enojo, euforia, omnipotencia, tolerancia a la frustración, etc. 
    • Colaborar con la inteligencia emocional. Promover el auto-liderazgo emocional.
    • Gestionar la asertividad emocional para potenciar la productividad.
    • Ayudar a mejorar la calidad de los vínculos profesionales y personales.


  • a- ¿Quiénes pueden ser parte del proceso de Consultoría?

    •  A nivel individual: propietarios, directivos, gerentes, líderes, colaboradores.
    •  A nivel colectivo: equipo de gestión, equipo de proyecto, comité de crisis, la Organización, etc.
  • 4) ¿Para que contratar un consultor?

    Para contar con una mirada externa, con cierta perspectiva, con un profesional  capaz de estar en desacuerdo, con alguien que pueda ayudar a potenciar el diagnostico organizacional y personal, con un líder crítico y orientado a los resultados, un catalizador que contribuye a gestionar la ansiedad y angustia, que diga lo que no se quiere escuchar, que colabore para desaprender las viejas prácticas.

  • a- ¿Cuáles son los síntomas o disparadores para que un directivo llame a un consultor?

    En primer lugar, cuando esté dispuesto a dejarse ayudar, sienta que no puede solo con algunas facetas profesionales y personales, que afectan su rendimiento. En segundo y otros órdenes de jerarquía, cuando:

    • Necesita ser escuchado.
    • Siente incertidumbre y temor.
    • Esta malhumorado en forma “casi” permanente e inestable emocionalmente.
    • Está ansioso, nervioso, tiene malestar corporal. 
    • Le cuesta conciliar el sueño. Se alimenta mal. Desatiende su salud.
    • Registra desorden y desorganización. Le falta tiempo.
    • Hace diversas tareas a la vez, posee dificultad para hacer foco.
    • Tiene déficit para distinguir, lo importante de lo urgente.
    • No le puede poner nombre a lo que sucede.
  • b- ¿Cuáles son las problemáticas más comunes que nos plantean las Empresas?

    •  Insuficiencia en la administración del crecimiento.
    •  Decrecimiento del desempeño individual y colectivo.
    •  Carencia en los niveles de exigencia y la performance del negocio.
    •  Disminución del compromiso y motivación del capital humano.
    •  Exigua profesionalización del liderazgo gerencial y medio.
    •  Creación de rutinas y prácticas anti aprendizaje.
    •  Reducción de los indicadores claves de la gestión empresarial.
    •  Desequilibrio: Vida vs Trabajo; de directivos y equipo.
    •  Pierde algunas oportunidades de negocio.
    •  Se da cuenta que ha tenido buenos resultados, pero siente que estos han tenido gran ayuda del contexto.
    •  Visualiza que ha disminuido el rendimiento y compromiso de su gente.
  • 5) ¿Cuándo NO contratar a un consultor?

    •  Busca soluciones rápidas y mágicas para problemas de largo plazo.
    •  Que otro debe tomar decisiones por usted.
    •  NO esté comprometido a dejarse ayudar.
    •  Piense y sienta que así le va bien, para que cambiar.
    •  NO tiene tiempo para dedicar a un espacio de reflexión.
    •  Piense que hay algunos aspectos para mejorar, pero no siente ganas de hacerlo.
    •  Sienta que ya tiene la suerte echada.
    •  Sienta que son los demás, su equipo y colaboradores, los que deben cambiar.
    •  Cuando no esté dispuesto a confiar, en otro que no sea usted.
    •  Que necesita ayuda, solo para momentos de inseguridad y miedo.
  • 6) ¿Cómo elegir entre un consultor y otro?

    En principio, a nivel conceptual y lineamientos de negocio, podrían existir similitudes, puntos comunes, entre la mayoría de los consultores y asesores externos. Ahora bien, la diferencia sustancial y lo que un cliente debe observar a la hora de elegir un consultor, son, su:

    • Confianza, ética profesional y confidencialidad.
    • Compromiso con los cambios apropiados para el cliente.
    • Capacidad estratégica para liderar el proceso de consultoría.
    • Metodología de trabajo y estrategias de abordaje.
    • Visión sistémica y estratégica de la Organización y Personas.
    • Experiencia, trayectoria y orientación a los resultados.

     

    Es decir, la diferencia sustancial para elegir un consultor - además de los valores profesionales y personales-, son su capacidad y experiencia, para darle 

    “operatividad” a los lineamientos estratégicos; es decir como “bajarlo” a una práctica coherente y consistente con el perfil de su Organización.