Ámbito empresarial

Publicaciones propias

Volver
  • Nada arranca en la Argentina masoquista

    No arrancan las clases, no arranca el fútbol. Los argentinos tenemos dificultades con algunos arranques, aunque no con todos los tipos de arranques. Somos buenos para apretar nuestro botón de arranque de la furia con él afuera, con lo externo a nosotros: compañeros de trabajo, vecinos, amigos, gobiernos, jefes, etc. Somos excelentes arrancadores del modo queja y conflicto, una cualidad que ya nadie podrá patentar de manera exclusiva, porque es una ley de gravedad de los argentinos. Ni siquiera los autores de la película relatos salvajes podrán tener la propiedad intelectual. Sí, somos buenos en general los argentinos, para arrancar a ayudar solidariamente a alguien que está pasando mal, que vive una crisis, tragedia o situación de emergencia. Tenemos mucha creatividad para arrancar a buscar soluciones de asuntos complicados, para resguardar la cultura familiar, para los arranques de pasión con las causas que nos movilizan.

    Cultura masoquista

    Si buscamos las conexiones de nuestros arranques, en sus aspectos favorables y perjudiciales, hay un denominador común, que es el conflicto y la queja.  Somos buenos para crear los aprietos, para vivir en el modo lamento, y a su vez; generosos para socorrer a alguien que está padeciendo un conflicto. Es decir, somos intolerantes, concluyentes y profundamente emocionales. Nos excita ser argentinos y también sufrimos por ello. Tenemos una cultura que ha elevado a deporte nacional el quejarnos en forma permanente. Somos hijos del rigor, tiramos de la cuerda hasta que se corte, para luego ver como creamos otra o reparamos la que rompimos. Siempre, los argentinos volviendo a empezar. Esta cultura, se encuentra dispersa en nuestra sociedad, en la escuela, universidades, empresas, trabajo, grupos sociales; vive entre nosotros. Somos un electrocardiograma emocional, transitamos de la alegría a la irritación en segundos. Tenemos una gran inestabilidad emocional, celebramos cumpleaños y conmemoramos velorios en cuestión de instantes.

    ¿Para qué?

    El Coaching, como disciplina que tiene un fuerte enfoque en el cambio y la orientación al logro de resultados efectivos; se pregunta ¿Para qué? Es un interrogante, que intenta transportarnos hacia el futuro, como una especie de puente que conecta nuestra actualidad con una zona a la que queremos llegar. Este es un trabajo, que dirigido por un coach (facilitador), realiza el propio involucrado, es decir; el coacheé (cliente) que intenta hacerse cargo de lo que le pasa y quiere. En este espacio de aprendizaje, se intentan abordar: el tener mejores conversaciones con nosotros mismos y con los demás, escuchar más efectivamente, identificar nuestros juicios, diseñar acciones para mejorar nuestro compromiso, distinguir la tridimensionalidad de nuestro lenguaje (pensamiento), corporalidad y emociones. Por lo cual, en este espacio tan opinable, queremos ayudar dejando preguntas que nos hagan reflexionar, más que respuestas o soluciones mágicas. ¿Para qué genero un conflicto? ¿Cuál es mi ganancia? ¿De qué o quien me estoy quejando? ¿Qué me enoja? ¿Cuál es la relación entre el conflicto y mi esencia? ¿Qué le sucede a mí cerebro cuando expreso la queja? ¿Qué está en juego de mí en estas situaciones? ¿Cuáles son mis responsabilidades en este conflicto? ¿De qué me estoy haciendo cargo? ¿Cuál es mi compromiso para evitar un próximo conflicto? ¿Cuáles son mis miedos?

    Víctima o protagonista.

    Si volvemos a nuestra realidad: ¿Quiénes ganan y pierden con el no inicio de las clases y el fútbol? ¿Para qué se repite esta situación con los docentes cada año? ¿Qué cambio se quiere evitar manteniendo esta situación de conflicto anualmente? En cualquier espacio de negociación, se dan cuatro escenarios: a-) ganar ganar; b-) perder perder; c-) ganar perder;     d-) perder y ganar.  Nuestra cultura está sesgada por la contradicción, por lo tanto; los argentinos somos fans de las opciones “c y d”, que siempre haya perdedores y ganadores. Si productos de las negociaciones resultaran “a y b”, que ambas partes resulten ganadoras o perdedoras, para los argentinos sería un plomo. No estamos preparados emocional, educativa ni culturalmente para lograr una estabilidad, para moderar y armonizar la intensidad. Este es un problema, que tiene su raíz principal en la ausencia de líderes y en la deformación de lo que significa éxito. Es una dificultad de los dirigentes, en cualquiera de sus espectros, pero también de la sociedad argentina, de un grupo de hinchas, de un equipo de empleados; que juegan desde una posición de víctima y no de protagonistas. Si en cada organización, en cada colectivo social o localidad de nuestro país; fundáramos una Asociación cuya misión sea poner palos en la rueda, vivir y opinar de la vida ajena; se lograría que nueve de cada diez habitantes formen parte de esta Asociación. Sería un gran emprendimiento, por el potencial de clientes. Sin dudas, hay una responsabilidad mayúscula de los líderes; pero también de los liderados - ya sea por acción o por omisión-, en la generación de situaciones y tensiones sociales, degradación de los ambientes de trabajos, el hablar por las espaldas o quejarnos de todo, sin hacernos cargo de nada. Pareciera que cuando nos quejamos, nuestro cerebro recibe placer, olvidándonos de que formamos parte de eso mismo que criticamos o miramos como distante y sin compromiso. Aún persiste entre nosotros una gran torpeza colectiva, un nivel de ego y contradictoriamente de inseguridad individual, una necesidad de salvarnos personalmente y cuidar nuestra quintita. Los desafíos pasan por lograr una mayor inteligencia colectiva, respetar y respetarse, porque desde la queja sin compromiso y torpe, todos perdemos. De todas maneras, como dice Marcos Aguinis, en su libro “El atroz encanto de ser argentinos”; los argentinos somos un doloroso placer.

     

    Carlos Alberto Sosa

    www.sosayasociados.com

    Consultor de Empresas

    Contador Público Nacional. Mg. Administración de Empresas.

    Especialista en RRHH y Dirección de Negocios.

    Coach Ontológico. Neuroliderazgo.

    Por categorías

    Por fecha

    Agenda del mes

    28 de Marzo y 04 de Abril de 2014

    Estrategias para motivar y remunerar el des- Empeño

    Aprender a gestionar el Des-“empeño” mejora el bienestar personal y organizaci

    Info

    23 y 30 de Sep., 07 y 14 de Oct. de 2014

    Curso de Marketing, Comunicación y Ventas

    Abrió la inscripción al curso de Marketing, Comunicación y Ventas. MODAL

    Info

    19 y 26 de Sep.; 03 y 10 de Oct. de 2014

    Taller de Gestión Administrativa

    Nuevamente abre sus inscripciones el Taller de Gestión Administrativa de Sosa Y Asociados.

    Info

    28 de junio de 2016

    1º Congreso Regional de Liderazgo, Neurociencias y Coaching

    Presentamos el 1º Congreso Regional sobre Liderazgo, Neurociencias y Coaching, donde contare

    Info