Ámbito empresarial

Publicaciones propias

Volver
  • Liderazgo: principalmente necesidad o amor.

    Cuando participamos en un espacio de aprendizaje como consultores con nuestros clientes, independientemente del tipo de organización y  nivel jerárquico que sea, nos interesa conocer que moviliza a la gente, para que hace lo que hace y  sus motivaciones. En función de esto, hay 2 (dos) preguntas que nos ubican frente a la realidad que vamos a trabajar:
    a- ¿Quiénes de los que trabajan lo hacen principalmente por necesidad?;  b- ¿ Quienes principalmente aman lo que están haciendo?. Estos interrogantes, persiguen el objetivo de identificar dos grupos extremos, los que trabajan especialmente por necesidad  y los que aman lo que hacen. Al identificar los 2 (dos) extremos, por diferencia, encontramos el grupo del medio, es decir; aquellos que tienen un mix de ambas situaciones o algunas indeterminaciones.

    Principalmente por necesidad
    Cuando hablamos de hacer o trabajar,  casi exclusivamente por necesidad, nos referimos a
    aquellas personas, que en sus elecciones predomina especialmente la supervivencia humana. Esto es, según la teoría de las necesidades humanas de Maslow cubrir las necesidades de orden fisiológico y de seguridad. Dicho de otra manera, es poder ganar un salario que garantice alimentación, descanso, salud, hogar, etc. Sin dudas, las personas que se ubican en este grupo, tienen una concepción del trabajo más acotada que la gente que ama lo que hace. Las personas que se movilizan principalmente por necesidad, vinculan reducidamente el trabajo a un salario. Para ellos, el trabajo tiene una fuerte connotación económica y/o de subsistencia. Este grupo de personas, por lo general, puede cumplir con lo que se le pide, ser responsables y resolutivos en la tarea. Pero, es muy difícil encontrar altos niveles de desempeño, pasión y compromiso. El logro de un buen nivel de desempeño requiere de responsabilidad más actitud con lo que hago. Es decir, trabajar con responsabilidad es condición necesaria pero no suficiente para mejorar el rendimiento. ¿Dónde radican los desafíos de este grupo de personas? El problema principal, se hace muy notorio cuando estas personas ocupan puestos que demandan de mucha pasión, vocación o actitud; como por ejemplo ejercer una función que requiere de la aplicación y contagio de habilidades blandas. Las destrezas blandas, tienen que ver con nuestras competencias y emociones; especialmente con el cariño y pasión que le pongo a lo que hago. Los roles que requieren de mucha actitud y vocación son los de liderazgo, ventas, comunicación, social, recursos humanos, entre otros. Para mencionar algunos de esas puestos, podemos hablar de: directivos, gerentes, jefes, responsables, docentes, vendedores, entrenadores, comunicadores, etc. Un error muy común, se visualiza enormemente, es cuando las personas que ocupan estos puestos llegaron al lugar solo porque representaba una salida laboral. El trabajo es dignidad, por lo tanto el ejercicio de cualquier labor es muy destacable. Nos estamos refiriendo, a ser conscientes de las funciones y lugares con una investidura de autoridad importante, donde la influencia de lo que se transmite es significativa para el desarrollo de las personas a nuestro cargo. En resumen, el desafío para este grupo de personas, sí desea permanecer en el lugar; es el reconocimiento de esta situación, porque el receptor del mensaje lo percibe claramente, intentar ocultar, es tapar el sol con las manos. En segundo lugar, definir objetivos: que quiero lograr, que se espera de mí, para que hago lo que hago, ser consciente y ver si puedo empezar a querer lo que hago. Se puede llegar a amar lo que uno hace, pero veamos donde estamos parados. El amor es un sentimiento, por lo tanto requiere de una emoción más cognición.

    Principalmente por amor
    Si bien sabemos, que hay un número reducido de personas idealistas, que hacen las cosas exclusivamente por amor; en este conjunto, ubicamos a la gente que ama lo que hace, pero que sin dudas, también, cuenta con necesidades personales por satisfacer. Igualmente, las características salientes de estas personas, es que van construyendo camino al andar, tienen ideas, metas, expectativas y sueños. La gente que conocemos de este grupo, en el buen sentido de la palabra; está un poco loca, es audaz y llena de desafíos. Eligen un camino, hacen una carrera con mucho esfuerzo, se reponen de caídas, saben sortear sin sabores, tienen amor, pasión, irradian energía; comentan a otros lo que hacen, transmiten que quieren, convencen, son ansiosos. Muchas de estas características se necesitan para liderar grupos, ocupar puestos de alta responsabilidad o jerarquía, ni mencionar los puestos que demandan habilidades blandas, humanas y sociales.  Alguien que  tenga un grupo de personas a cargo: equipo de trabajo, esté frente al aula o dirige un equipo deportivo; tiene que reunir las condiciones mencionadas para lograr buen rendimiento e impacto. Estos roles, no son para personas que vacilan en sus convicciones; lo que no significa, en absoluto, que los líderes no se permitan tener temores o sentirse vulnerables frente a algunas situaciones o momentos. Acá, estamos diciendo, que para ocupar un lugar de estas características no se puede trabajar solo por necesidad, porque el liderazgo de hoy en día tiene que ver con influencia. Y para influir en otros, tengo que ser, en primer lugar, creíble y digno de lograr confianza. Para el ejercicio del liderazgo, no alcanza sólo con el saber y los conocimientos. La influencia tiene que ver con un aprendizaje transformacional, modificación de conductas, incorporación de nuevos hábitos,  que a su vez, requieren de mucha perseverancia, voluntad y autocontrol emocional.

    Y para los del medio
    Siempre al medio de los extremos mencionados, está la gran mayoría. El desafío principal de las organizaciones e instituciones, es identificar y gestionar este grupo de indecisos. Aquí radica el principal problema, porque es el grupo de personas que tiene: indefinición, está en la zona de confort, posee resistencia al cambio, niega y se mantiene en la incoherencia constante. Los otros dos grupos, tienen definición, por las buenas o por las malas; conocemos donde están parados, permite nivelar expectativas y moderar frustraciones. En cambio, los del medio, están en posición de plancha; por lo cual, el objetivo es explorar, pedir reflexión y exigir convicción, especialmente, para ocupar puestos donde hay que ejercer influencia como líderes. 

     

    Carlos Alberto Sosa

    www.sosayasociados.com

    Consultor de Empresas

    Contador Público Nacional. Mg. Administración de Empresas.

    Especialista en RRHH y Dirección de Negocios.

    Coach Ontológico. Neuroliderazgo.

    Por categorías

    Por fecha

    Agenda del mes

    28 de Marzo y 04 de Abril de 2014

    Estrategias para motivar y remunerar el des- Empeño

    Aprender a gestionar el Des-“empeño” mejora el bienestar personal y organizaci

    Info

    23 y 30 de Sep., 07 y 14 de Oct. de 2014

    Curso de Marketing, Comunicación y Ventas

    Abrió la inscripción al curso de Marketing, Comunicación y Ventas. MODAL

    Info

    19 y 26 de Sep.; 03 y 10 de Oct. de 2014

    Taller de Gestión Administrativa

    Nuevamente abre sus inscripciones el Taller de Gestión Administrativa de Sosa Y Asociados.

    Info

    28 de junio de 2016

    1º Congreso Regional de Liderazgo, Neurociencias y Coaching

    Presentamos el 1º Congreso Regional sobre Liderazgo, Neurociencias y Coaching, donde contare

    Info